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domingo, 15 de marzo de 2015

Alzando el vuelo

A Coruña. Cristina Lata

Roser López Espinosa y Guy Nader interpretando Lowland en el Teatro Rosalía Castro de A Coruña.

Lowland es una de las últimas creaciones de Roser López Espinosa, que lleva un par de años "volando" y "haciendo volar" por distintos escenarios nacionales y europeos.


En silencio, la bailarina inicia el espectáculo simulando el aleteo de un ave, como si en cualquier momento pudiese superar el reto y en uno de sus vigorosos saltos lograse volar. Seguidamente, su cómplice y compañero, emprende con ella un bello y extenuante periplo por "la tierra baja".


Los movimientos ondulantes y cíclicos de ambos, aumentan en velocidad hasta alcanzar cotas extenuantes, llegando al estremecimiento. Los cuerpos se sobresaltan, se agotan hasta perder el aliento. Es entonces cuando retoman el aleteo, dando ejemplo de la capacidad de superación, la constancia y la tenacidad de las aves. Estructuras elípticas y sinuosas se suceden en el escenario, simulando las formaciones y los movimientos de los pájaros, planeando en grupos.


Se trata de una pieza dinámica, que nos muestra una danza llena de fuerza, fluidez y agilidad, ejecutada de forma milimétricamente coordinada y controlada por Roser López Espinosa y Guy Nader, que hacen alarde de una danza madura y de una sólida técnica.


Por otro lado, Lowland está cargada de contrastes que van desde la sensación de paz, libertad e ingravidez, a la de celeridad, angustia o agotamiento, que provoca el esfuerzo que hacen las aves para lograr alzar el vuelo.


La música minimalista de Ilia Mayer, ambienta y describe a la perfección lo que acontece en la escena y, al igual que el espectáculo, va in crescendo, ofreciéndonos momentos que van desde el silencio a la apoteosis. Algunos fragmentos musicales de la obra recuerdan al tema The end del grupo The Doors.


En Lowland se nos presenta un escenario limpio y desnudo, revestido de blanco, en el que únicamente vemos un zootropo, con el que juegan a crear una ilusión visual del movimiento de las aves. El diseño de luces es sencillo, a la vez que efectista, ya que logra multiplicar las siluetas de los bailarines sobre las lonas blancas de los laterales y del fondo, magnificando sus tamaños.


Con esta pieza se da el pistoletazo de salida al ciclo TRCDanza 2015, en el que esperamos que todas las piezas gocen de la misma calidad y aceptación por parte del público que Lowland. Una vez finalizado el espectáculo, los bailarines se reunieron con los asistentes en una breve charla-coloquio, en la que la coreógrafa explicó cómo surgió el germen de la obra, a partir de su fascinación por las migraciones de las aves.

X. Paulo  Rodríguez, director del Teatro Rosalía Castro, presentando la charla-coloquio.

Galería de imágenes del espectáculo.

Lowland
Concepto y coreografía: Roser López Espinosa.
Creación y danza: Roser López Espinosa y Guy Nader.
Música original: Ilia Mayer.
Diseño de iluminación: Katinka Marac.
Diseño de vestuario: Lluna Albert.
Teatro Rosalía Castro de A Coruña
14 de marzo de 2015 (Ciclo TRCDanza 2015)

miércoles, 4 de marzo de 2015

Una original clase de anatomía

A Coruña. Cristina Lata
https://www.flickr.com/photos/devalenzuela/sets/72157650887788118/
Beatriz P. y Kirenia M. durante el espectáculo en a Coruña.
Foto: Fernando de Valenzuela

Colores, luces y formas inundaron el Teatro Colón de A Coruña el pasado domingo en el estreno del espectáculo Xoga, de la Compañía de Danza Entremáns, incluido dentro del programa de residencias técnicas del propio teatro.

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Xoga es una propuesta didáctica pensada principalmente para niños, que nos acerca a los entresijos de la anatomía humana de una forma amena, lúdica y muy visual. El espectáculo consiste en una especie de divertida clase de conocimiento del medio natural, en la que el hilo conductor es el funcionamiento de nuestro propio cuerpo. La danza, la imagen y una vocecilla en off nos van guiando por los contenidos de la materia, adentrándonos en el mundo de los sentidos, de las diferentes estructuras corporales y de los hábitos saludables.

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Las cubanas Kirenia Martínez y Beatriz Pérez han sido artífices de este proyecto, encargándose del proceso creativo, la coreografía y la interpretación de la pieza. Para ello han contado con la colaboración del músico y compositor Ismael Berdei, que ha creado un espacio sonoro con cierto aire afro-caribeño por momentos. Marta Cuba ha sido la encargada de toda la parte visual de la obra.


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Desde un punto de vista coreográfico la danza es sencilla y se nutre de distintos elementos audiovisuales y escénicos, que hacen que en ciertos momentos el atrezzo, el vestuario y el vídeo cobren protagonismo, y atrapen por completo la atención de los más pequeños, que ni pestañean viendo la falda bocazas comedora de queso, los expresivos y sugerentes ojos o la pareja de esqueletos fosforitos.

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El público está metido en el espectáculo desde el primer momento y tanto niños como mayores cantan, tocan las palmas y responden a voz en grito a las preguntas que se plantean a modo repaso de la lección aprendida.

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La Cía Entremáns, que posee un amplio bagaje en el plano de la danza contemporánea, inicia con este espectáculo una nueva andadura dentro de la programación infantil y familiar. Este tipo de espectáculos de danza para niños son un bien escaso, por lo que se agradece que las compañías empiecen a trabajar en este sentido, ya que cumplen una labor fundamental a la hora de acercar la danza a nuevos públicos.

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Más fotos de la función en el Teatro Colón de A Coruña.

martes, 3 de marzo de 2015

El Joven Ballet de Galicia se estrena en A Coruña

A Coruña. Cristina Lata

Fernando Piñeiro (Rothbart) y Julia Méndez (Odette) durante el prólogo del ballet.

El Joven Ballet de Galicia y la Orquesta Sinfónica de Galicia (OSG) estrenaron en el Palacio de la Ópera de A Coruña el emblemático ballet El Lago de los Cisnes.

La orquesta, con José María Moreno a la batuta, interpretó brillantemente la magistral partitura de P.I. Tchaikovsky, convirtiéndose sin duda en lo más destacado de la jornada, por lo que recibiría una muy gran ovación al finalizar la representación. Con el estreno de El Lago de los Cisnes, la OSG completa la trilogía de la obra del compositor ruso, iniciada en 2013 con O Quebranoces y continuada en 2014 con A Bela Adormecida.


José María Moreno durante el saludo final.

La compañía gallega estructuró el ballet en dos partes. Una primera, compuesta por la obertura y dos escenas, una en palacio y otra en el lago de los cisnes — que en el original se corresponden con el primer y el segundo acto, de Petipa e Ivanov respectivamente —. Tras el descanso, la segunda parte centra la acción en la fiesta del príncipe en palacio — tercer acto del ballet original, de Petipa — prescindiendo del cuarto acto.

Ana Serantes (cisne solista).

El Joven Ballet de Galicia está formado por alumnos de distintas escuelas y conservatorios gallegos que interpretan a los caballeros y las damas de la corte, a los amigos del príncipe, a los invitados a la fiesta y a los cisnes. La apuesta de introducir a estudiantes de danza en los pasajes de cuerpo de baile de este ballet es arriesgada ya que la dificultad técnica y artística es muy elevada. El joven elenco es bastante heterogéneo en cuanto a edades y niveles, pero se muestra capaz de resolver el reto de forma airosa.

Cuerpo de baile.

Aunque en la primera parte se aprecian algunos problemas de sincronización, principalmente entre las dos bailarinas solistas, tras el descanso la obra va cogiendo ritmo y forma. Una de las escenas más conocidas del ballet es el Pas de quatre de los pequeños cisnes fue interpretado con coordinación y musicalidad por las jóvenes bailarinas, recibiendo un caluroso aplauso.

Noemí Trincado, Paula Ripoll, Lidia González y Clara del Valle, interpretando es pas de quatre en A Coruña.

La mayor dificultad de este ballet y que supone todo un desafío para las intérpretes, reside en el dualismo del personaje principal femenino, que se nos presenta como un ser delicado, dulce y frágil en el papel de Odette, en contraste con Odile, una mujer fría, misteriosa, seductora y fuerte. En esta ocasión, el rol fue interpretado por Julia Méndez, que se mostró mucho más solvente en el papel de Odile. El bailarín Juan M. Hernández, encarna el personaje de Sigfrido y ambos ejecutan los pas de deux del cisne blanco y del cisne negro con complicidad entre ambos.

Juan M. Hernández (Sigfrido) y Julia Méndez (Odile) interpretando el pas de deux del cisne negro

Esta producción opta por la versión más dulcificada para concluir el ballet, en la que Sigfrido lucha contra el mago Rothbart  y lo derrota, permitiendo que la princesa Odette recobre su forma humana y regrese junto al príncipe.

Juan M. Hernández (Sigfrido) y Julia Méndez (Odette) en el final del ballet

En líneas generales la obra cuenta con una escenografía sencilla y carente de artificios, un vestuario elegante y colorista, así como también un diseño de luces simple, acorde con los requerimientos de la obra. La mayor parte del atrezzo y del vestuario se tomó prestado de los fondos de la Axencia Galega das Industrias Culturais (AGADIC).

Cuerpo de baile durante la fiesta en palacio.

La nota negativa de este espectáculo es que no haya recibido ningún tipo de apoyo económico, teniendo que sacar adelante un ballet de esta envergadura en una producción completamente low cost. Una vez más, como viene ocurriendo en este tipo de fórmulas que incluyen música en directo y danza clásica, el aforo estuvo completo y la ovación fue muy calurosa.

Juan M. Hernández (Sigfrido) y Julia Méndez (Odette)
Foto: Fernando de Valenzuela

Más fotos

lunes, 5 de enero de 2015

Pseudoballet de nuevo

A Coruña. Cristina Lata
Eugen Svietlitsa y Olga Fabiyanskaya interpretando el pas de deux de la Bella Durmiente en A Coruña.

Hartazgo es el sentimiento que me invade una y otra vez al salir del teatro después de ver a cada una de las compañías de pseudoballet de los países del este, que con frecuencia están incluidas en las programaciones culturales gallegas. Distintas agrupaciones van girando una y otra vez por teatros y auditorios, con nombres y carteles publicitarios atrayentes para el público poco docto en la materia, presentando las grandes obras del repertorio clásico conocidas por las masas, como el Cascanueces, El Lago de los Cisnes o La Bella Durmiente.


      
Bailarines de la compañía ucraniana en el extracto del tercer acto de La Bella Durmiente.

En este caso, el público coruñés tuvo la poca fortuna de presenciar el espectáculo bajo el nombre La magia de los cuentos clásicos, ofrecido por el Ballet de Cámara de Ucrania, en el Teatro Rosalía Castro de A Coruña, en el que la compañía ofrecía extractos de cuentos como La Bella Durmiente, El Cascanueces, Blancanieves y los siete enanitos, Coppélia o La noche de Walpurgis.

     
Bailarines del Ballet de Cámara de Ucrania en La Bella Durmiente.

El elenco de la compañía ucraniana, supuestamente compuesto por "bailarines seleccionados de la élite del Teatro Nacional de la Ópera de Lviv", era muy escaso, contando con tan solo 12 intérpretes. Desde el primer momento se hace notorio su paupérrimo nivel técnico, mostrando pies y rodillas sin estirar, ejecutando giros continuamente inacabados, movimientos imprecisos, fouettés incorrectos, etc. El único bailarín aceptable de toda la agrupación es Eugen Svietlitsa, que hacía el papel principal en La Bella Durmiente y La noche de Walpurgis e interpretaba a uno de los enanitos en Blancanieves.

Eugen Svietlitsa en el papel de enanito.

La escenografía del Cascanueces se mantuvo constante durante los cinco fragmentos, apareciendo el árbol de Navidad como telón de fondo de todos los cuentos. El vestuario estaba a la altura de todo lo demás, aunque lo más llamativo, teniendo en cuenta el repertorio representado, fue que la mayor parte del espectáculo las chicas ni siquiera llevaban zapatilla de punta.

   
    
Olga Fabiyanskaya interpretando el papel de Blancanieves en el Teatro Rosalía.

Absorta me quedé cuando al finalizar la función el público, en su mayoría familias, sorprendentemente aplaudió bastante a los bailarines. Me pregunto qué está ocurriendo. Será que el espectador está tan poco habituado a ver danza clásica de calidad que es incapaz de cribar el trigo de la paja. Se agradece que los programadores sigan apostando por traer danza a nuestros teatros, pero ¿no habrá suficientes compañías de nivel como para tener que ver este tipo de espectáculos de segunda?.


Eugen Svietlitsa y Olga Fabiyanskaya interpretando el pas de deux de la Bella Durmiente en A Coruña.

Galería de fotos del espectáculo en A Coruña.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Risas y sorpresas en Minimón

A Coruña. Cristina Lata


Imaginación, color y magia inundaron el escenario del Centro Ágora, con Minimón, un espectáculo de Claudia Moreso, especialmente creado para la primera infancia, de la compañía Mons Dansa i Educació.

      

Con Minimón nos adentramos en las ilusiones de una niña muy creativa, de nombre Lúa. Ella nos descubre el mundo mágico que existe en su habitación, repleta de rincones sorprendentes, donde una cama se transforma en barco, jugamos al escondite con un niño de dibujo y unas pompas de jabón salen de la cajonera. Todos estos momentos arrancan expresiones de sorpresa y risas tanto a mayores como a pequeños.


La pieza es un solo de teatro y danza interpretado excelentemente por la bailarina Sarah Anglada, quien es capaz con sus movimientos, su simpatía y su magia de llegar a los niños desde el primer momento.


Uno de los pasajes más divertidos para los más pequeños es el fragmento en el que un pequeño niño dibujado a trazos, de forma infantil, salta intermitentemente de un mueble a otro, jugando al escondite con la bailarina y el público.

     


La escenografía y los vídeos tienen un papel destacado en la obra. Los muebles blancos hacen de pantallas por las que la fantasía de la obra va cobrando vida. La sincronización entre la intérprete y las imágenes proyectadas está perfectamente coordinada, haciendo los momentos más ingeniosos de la historia más creíbles para el espectador.


El teatro estuvo lleno es sus dos pases, colgando el cartel de localidades agotadas. El público disfrutó de un momento divertido con esta pequeña pieza, incluida dentro de la programación Bebescena del Centro Ágora, con la que pretenden acercar las artes escénicas y musicales a los más pequeños.


Galería de fotos de Minimón en A Coruña.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Quebra Nozes de la Companhia Nacional de Bailado

 Lisboa. Cristina Lata
 
 Teatro Camões de Lisboa al terminar la función del 7 de diciembre.

Fernando Duarte y André e. Teodósio nos presentan un Quebra Nozes desenfadado y alocado por momentos, con una plástica muy vanguardista y una propuesta coreográfica rompedora, dentro de un registro bastante contemporáneo, que se sustenta en la sólida técnica clásica de la Companhia Nacional de Bailado. Esta versión respeta el esqueleto del ballet, según la partitura de Tchaikovsky, aunque innova radicalmente tanto estética como coreográficamente. Skates, patines, smartphones y un desfile de personajes con un look de lo más moderno son la carta de presentación del ballet, en el que se van sucediendo un sinfín de situaciones al mismo tiempo.

Imagen del primer acto
Foto: Rodrigo de Souza

Uno de los puntos fuertes de este Quebra Nozes es el diseño colorista de la escenografía y del vestuario, de João Pedro Vale e Nuno Alexandre Ferreira, que nos plantean un primer acto muy familiar, en el que vemos una estampa familiar navideña, con una casa en un árbol al fondo. La segunda parte es mágica y está llena de color. En ella las marcas de golosinas y chocolatinas invaden el telón de fondo. El tercer cambio de decorado es el más rompedor y da paso al mundo "QN", poblado de abejas, con el mensaje "let it bee", en el que se sucede toda la parte final del ballet.

Peggy Konik en la danza española del 2º acto
Foto: Rodrigo de Souza

En esta obra se introducen personajes nuevos, como es el caso Luisa, la hermana de Clara y Fritz, así como también una tía muy alocada y estridente, que continuamente hace fotos con su móvil o la reina de los ratones, un personaje fuerte, fogoso y con cierto punto cómico, que recuerda a la la súper heroína la mujer maravilla.

Margarida Pimenta interpretando el papel de tía.
Foto: Rodrigo de Souza

Los papeles de Drosselmeyer y de Fritz, a diferencia de en otras versiones, no son meramente pantomímicos, sino que tiene un peso dancístico importante en el conjunto de la obra. Drosselmeyer en la historia que nos plantea la compañía portuguesa es un personaje más jovial que en otras ocasiones y está magníficamente interpretado por el joven bailarín Mario Bioca. Fritz, el hermano rebelde de Clara, aparece con un look moderno y desenfadado, con gorra y camiseta deportiva. Este rol es interpretado por el joven bailarín portugués Miguel Ramalho, quien ejecuta con ligereza, agilidad y seguridad cada uno de sus movimientos, dentro de una línea de movimiento muy orgánica.

Los ratones son un claro homenaje a Mickey Mouse y la Reina de los Ratones está presente durante casi toda la obra. Destaca el protagonismo que cobran las abejas en la parte final del ballet, con la hermana de Clara, Luisa (María Santos), como personaje solista.

Resulta curioso que en el pas de deux final de la obra las dos parejas de bailarines principales, es decir Clara (Solange Melo) con Cascanueces  (Dominic Whitbrook) y el Hada de Azúcar (Filipa de Castro) con el Príncipe (Carlos Pinillos) intervienen de forma conjunta, bailando el adagio los cuatro, la primera variación los dos bailarines y la segunda las dos bailarinas. Finalmente la coda la ejecutan con aplomo y limpieza técnica Filipa de Castro y Carlos Pinillos.

Solange Melo en el papel de María Clara
Foto: Rodrigo de Souza

Como pequeño punto negativo cabe reseñar que cuando entra Drosselmeyer, los invitados se sientan a ver una proyección, mientras el público de la sala observa a los bailarines ejecutar los mismos pasajes que están en el vídeo. La imagen estaba algo desincronizada con los bailarines, distrayendo la atención del espectador.

Se trata de una pieza redonda ejecutada con muy buena técnica y creada con una plástica muy cuidada. El pasado 5 de diciembre la compañía portuguesa estrenó esta obra en el Teatro Camoes de Lisboa y se mantendrá en cartel hasta el 21 de este mes.

 Teatro Camões de Lisboa antes de empezar la función del 7 de diciembre.